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Antes de que te llegue el Stress... en épocas de cuarentena

Compartimos el artículo de la Lic. Mónica Reta, socia de CCI France Argentine, acerca de cómo salvaguardar el equilibrio emocional en cuarentena.
Mucho hablamos por estos días del efecto emocional que nos produce el aislamiento por la cuarentena …, aislamiento que nos desorganiza en nuestra vida cotidiana, aislamiento que nos deja en la incertidumbre, cuando no en la monotonía que trae aburrimiento y otras más sensaciones diferentes.
En fin, si estás por ceder a la idea de que todos saldremos más o menos “estresados” de esta situación, y que ello es inevitable, te traigo algunas otras que quizás te permitan hacer antes algo mejor, y con ello salvaguardar tu equilibrio emocional, bien más que preciado en estos momentos de reclusión hogareña.
Por empezar, cuando se habla de meditar para reducir o controlar el Stress, particularmente en las organizaciones y en general a través del Mindfulness como técnica maestra, se apunta a dos objetivos claros:
- Reducir la ansiedad y el agotamiento emocional (burnout) que dificultan el desempeño de las tareas y funciones de forma adecuada y saludable.
- Mejorar la capacidad de autorregulación emocional de los empleados que les permita una gestión eficaz ante situaciones complicadas en el entorno laboral.
Hoy te propongo detenernos en el segundo, es decir, cómo los seres humanos podemos AUTORREGULAR NUESTRAS EMOCIONES, tanto en el trabajo como en definitiva, en cualquier ámbito de la vida. Y ello a fin de no tener que recurrir al primero: reducir nuestro Stress o –por llamarlo de otro modo- nuestra ansiedad acumulada, de modo también dirigido. SIMPLEMENTE PORQUE CUANDO LLEGASTE A ESTAR ESTRESADO hay mecanismos tanto fisiológicos como psicológicos que YA TE ESTÁN PRODUCIENDO DAÑO.
¿Por qué no mejor prevenir, entonces?
Para ello, sólo necesitamos tres COMPETENCIAS EMOCIONALES BÁSICAS, que dicho sea de paso, todos desarrollamos en mayor o menor medida a lo largo de nuestras vidas:
- Autoconciencia;
- Autoaceptación y
- Autorregulación.
La autoconciencia es la capacidad de experimentar y responder a tu entorno y a tu propio interior, de mirarte a vos mismo, de autodirigirte, de conocer cómo dentro de vos mismo, tenés necesidades, motivos, pensamientos, estados mentales, emociones y sensaciones. Necesitás darle un espacio cotidiano a tu autoconciencia, porque cuanto menos definida sea, mayor será tu probabilidad de vivir una vida mecánica, mayor será tu falta de atención y estarás dando respuestas automáticas a una diversidad de estímulos que obviamente recibirás en el día a día, de tu contexto tanto mediato como inmediato. Cuanto menos conciente seas, menor posibilidad de percibir la situación y elegir la respuesta que querés darle.
Eso sí, para ser autoconciente deberás desapegarte de las emociones que te generan estas situaciones y adoptar un punto de vista alejado, en perspectiva, para mirarlas. Por ejemplo, si estás enojado porque en tu trabajo acaban de rechazarte un proyecto por el que venías trabajando desde hace tiempo, y quedás “secuestrado” por ese enojo, no vas a ver más que se enojo, tuyo, propio, y las ideas que tengas para justificarlo. No vas a ser conciente de lo que te está pasando. Pero si te desapegás de él, y empezás a verte a vos mismo como “yo enojado”, ahí podrás tomar conciencia del primer hecho que te causó esa emoción, y quizás de todo el proceso de hechos y sensaciones propias posteriores. Y si no te gusta ese enojo, también podrás cambiarlo por otra emoción.
Ahora bien, lo que no podés hacer acá, son dos cosas: primero REPRIMIR la emoción, porque acabarás con ello estresado. Y tampoco REACCIONAR con ella, porque esto te puede cobrar varios costos en lo que a las relaciones interpersonales hace … y a tu puesto de trabajo!!!!
Entonces: EXPANDÍ TU AUTOCONCIENCIA PARA HACERLA MÁS GRANDE QUE TU EMOCIÓN … y esto, siempre!!!
Con un ejercicio de desapego cotidiano, con el que aprenderás cómo manejar tus emociones, modularlas, regularlas, expresarlas, irás logrando gradualmente mayor autoconciencia.
La segunda de las competencias que te nombré más arriba es la AUTOACEPTACIÓN: las emociones se aceptan con COMPASIÓN , no se reprimen ni se censuran. Tener atención y respeto por lo que vos sentís te va a traer mayor integración y mayor bienestar.
Ello te requerirá dos niveles de conciencia: primero dejarlas venir incondicionalmente, tal como aparecen. Segundo, tratar de analizar su origen: De dónde provienen? Qué pensamientos traen asociados? Qué puede causarlas? Qué posibilidades tenés de responder frente a ellas de manera conciente? Cómo podrías sobrellevarlas?
Por ej, si estás triste, no es cuestión de que te exijas superar la tristeza y recomponerte sin más, o criticarte por sentirla. Se trata de preguntarte qué te causa la tristeza, aceptarla y ver qué podés hacer para sobrellevarla.
La emoción siempre está fundada en pensamientos, proviene de ideas: de tu trabajo, de tu jefe, de tus clientes, de tu personal a cargo … de lo que sea. Siempre vas a “emocionar” en base a tus pensamientos. Estos pueden estar equivocados o no, ser destructivos o no, pero primero aceptá compasivamente tu emoción y luego trabajá con los pensamientos que te la están generando.
LA EMOCIÓN NO PUEDE CONTROLARSE, SÍ LA MANERA EN QUE LA EXPRESAMOS, para que ésta no sea automática ni involuntaria.
La autocompasión siempre será la puerta para una integración auténtica y genuina de vos mismo.
La tercera competencia que tendrás que trabajar es la AUTORREGULACIÓN. Mantenete conciente frente a tus emociones y frente a la presión de los impulsos que ellas te traerán. Si podés subordinar una gratificación inmediata, a un fin o valor superior, como el de la relación con otro, ésta es tu habilidad para autorregular tus impulsos. En este sentido, el problema no es, por ejemplo, que al sonar el despertador todas las mañanas, tengas ganas de quedarte en la cama, sino que esas ganas comprometan tu permanencia en el trabajo o tu misma carrera profesional. Con autorregulación vas a poder manejar tu voluntad para elegir la mejor manera de ACCIONAR frente a estas ganas.
Entonces: si ponés en práctica esto todos los días, cuando estamos saturados de estímulos que nos llevan a emociones negativas: tomar conciencia de lo que sentís, aceptarlo, manejarlo según tus principios, intereses y prioridades … le estarás dando una buena batalla a tu propio STRESS!!!