PyMES: Protagonistas del crecimiento

Dossier Perspectives - Octubre 2017 Mariano Mayer, titular de la Secretaría de Emprendedores y de la Pequeña y Mediana Empresa, que depende del Ministerio de Producción de la Nación, explica las medidas tomadas por el Gobierno en favor del sector, los desafíos a superar y el potencial que representa.

Perspectives, Noticias de la CCIFA  |   | Laurence Thouin, coordinadora de Perspectives

La ley de pymes ya cumplió un año desde su sanción y nueve meses desde su implementación. ¿Se trabajó con las organizaciones representativas para llevarla a cabo?

Trabajamos con las cámaras del sector y con las pymes de todo el país, escuchando cuáles eran los reclamos, que eran casi unánimes en cuatro temas: una baja en los impuestos; una mejora en el financiamiento; la simplificación en los trámites; y los costos laborales. Los tres primeros temas fueron abordados en la ley, fundamentalmente la baja en los impuestos, y el último fue por carril separado. Por suerte pudimos generar muy buenos consensos con el resto de las fuerzas políticas cuando presentamos el proyecto de ley y logramos la aprobación en ambas cámaras, luego de algunos agregados que nos pidieron desde otros partidos políticos. No es que se nos ocurrió una genialidad: básicamente, lo que hicimos fue escuchar a las pymes y a las cámaras.

En un país como la Argentina, que es federal, ¿se puede aplicar esta ley en todo el territorio sin restricciones?

Se puede aplicar en todo el país en forma directa. Tiene una cláusula por la cual se garantiza estabilidad fiscal a las pymes hasta el 31 de diciembre de 2018; es decir, no se les pueden aumentar los impuestos nacionales. Se invita a las provincias a que se adhieran a la ley, también garantizando estabilidad fiscal para los tributos provinciales, y que con esa adhesión se invite a hacer lo mismo a los municipios con los gravámenes municipales. Esa es la única particularidad de la ley en ese aspecto: que requiere una adhesión de las provincias, pero los beneficios son accesibles para las pymes de todo el país.

¿Cuál es el marco de financiamiento que se generó a partir de entonces?

La ley vino de la mano de otras medidas, algunas impositivas y otras relacionadas con el financiamiento. Por un lado se renovó y se aumentó la línea de crédito de inversión productiva, que es una disposición del Banco Central por la cual se obliga a los bancos a prestarles a las pymes un determinado monto de su cartera -que era del 14% y lo aumentamos al 15,5%- a una determinada tasa, que fuimos bajando hasta llegar al 17%. Eso generó un aumento significativo de la cantidad de dinero disponible para préstamos para pymes, a una buena tasa. Por otro lado, tenemos líneas de financiamiento desde el Ministerio -la FONAPYME- que es para firmas del sector que no pueden acceder a préstamos bancarios. Hay otras líneas, también del Ministerio, que se realizan a través del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior, el banco del Ministerio), fundamentalmente una que se llama “Mi primer crédito PyME”: se puede pedir por internet, fácil y rápido, y tiene una buena tasa. Luego tenemos un programa para los préstamos que da el resto de los bancos, públicos y privados, donde hay una bonificación de la tasa de interés por parte del Ministerio.

A todo el abanico de financiamiento bancario ya mencionado se suma el que se hace a través del mercado de capitales: estamos trabajando para facilitarles el acceso a las pymes. Cada vez hay más firmas del sector que aprovechan el descuento de cheques en la Bolsa con el aval de las SGR (Sociedad de Garantía Recíproca), que dependen del Ministerio. Se busca que haya incentivos para que las SGR busquen más pymes, porque es una buena forma de que las compañías que no cuentan con garantías suficientes puedan acceder a ellas y también a financiamiento.

Además estamos empujando el desarrollo de proyectos tecnológicos de emprendedores que apuntan a la inclusión financiera de las pymes, lo que se llama el sistema FinTech, y lo estamos promoviendo en un trabajo articulado con el Ministerio de Hacienda y el Banco Central.

Después está el área de impuestos. Ya tenemos los primeros números de cuánto se ahorraron las pymes en gravámenes: unos 3600 millones de pesos. Todavía hay otros mil millones que se van a ahorrar este año, porque dejan de pagar el impuesto a la ganancia mínima, con lo cual mostramos que el beneficio es real. Otro ejemplo es el incentivo a las inversiones, que es un “premio” a las pymes que inviertan, que se estableció en la ley Pyme. A diferencia de todos los regímenes anteriores, lo hicimos por declaración jurada.

¿Esto se aplica al momento de, por ejemplo, comprar una computadora?

Sí, es para cualquier inversión productiva. Esto fue muy valorado por las pymes: las que más utilizaron este beneficio no son las de la C.A.B.A, como era habitual, sino las de Córdoba, Salta, Entre Ríos… Fueron las del interior del país, porque al ser fácil y por internet pudieron acceder al beneficio.

Otro tema que empezamos con la ley Pyme y que estamos profundizando es la simplificación de trámites: la desburocratización. Eso sin hablar de que creemos que la ineficiencia muchas veces puede llevar a la corrupción. Entonces estamos tratando de eliminar pasos, permitir que los trámites se hagan a través de internet, que sea todo más transparente. Por ejemplo, firmamos un convenio con la AFIP para que las pymes que presentan sus balances en formato electrónico los carguen en su legajo digital y puedan compartirlos con nosotros, evitando que pierdan tiempo y dinero para preparar y presentar en papel.

Con la digitalización de toda esa información, ¿tienen más claro el perfil de cada pyme?

Hoy, al tener más de 300.000 firmas dadas de alta en el registro, tenemos mucha mejor información sobre el mapa pyme del país, y eso nos ayuda a mejorar nuestras políticas públicas (ver infografía).

¿Existen distinciones vinculadas con el género? Por ejemplo, una pyme liderada por una mujer.

Estamos comenzando a obtener esos datos. Estamos trabajando con el Banco Central para el financiamiento desagregado por género: ese aspecto lo mejoraremos en la medida en que vayamos pidiendo más información a las pymes. Miramos mucho lo que están haciendo Chile y Australia, dos países muy avanzados en la política de género.

¿Y el tema del empleo?

Se está trabajando con el Ministerio de Trabajo en distintas cuestiones relativas a costos laborales salariales y no salariales. Con respecto a los primeros, hemos sido muy claros con que no queremos ir hacia un esquema de sueldos bajos. Con respecto a los costos no salariales, ahí hay mucho para mejorar. Con un punto clave sí hemos avanzado: la ley de ART. Lo cierto es que la industria del juicio eleva muchísimo los costos de las pymes, que deben pagar las alícuotas a las ART. Si bien los accidentes fueron bajando, los juicios aumentaron y eso hizo subir los costos. El problema de la ley es que la única provincia que se adhirió es Córdoba. El resto todavía no; por eso el presidente Macri, a cada provincia donde va, pide que se adhieran a la ley de ART.

El sector es un gran generador del empleo…

Sí, las pymes representan el 70% del empleo. Ese es un dato importante porque nosotros sostenemos que la reducción de la pobreza solo puede lograrse mediante la generación de empleo en el sector privado, de calidad. El empleo no va a venir del Estado -porque ya no puede crecer más- y tampoco de empresas grandes, porque no son generadoras importantes de empleo; sí indirecto, pero no directo. Entonces necesitamos que las pymes generen empleo. Ahora, si están con el freno de mano y con temor a contratar gente por los costos o por la industria de juicio, tenemos un problema grave.

¿Sigue siendo un sector con mucha informalidad laboral?

Muchísima. En la Argentina debe haber 4,5 millones de trabajadores informales, y el 70% de ese número está en las pymes. Debemos trabajar en blanquearlos, y también en la reducción del desempleo. Hay cerca de 1.300.000 desempleados en el país…

¿Las pymes que se crearon este año tienen nuevos perfiles a partir de la ley?

Eso lo trabajamos desde el área de emprendedores, que son las nuevas pymes. La ley de emprendedores se aprobó y está próxima a implementarse (estará operativa el 1 de septiembre). Las sociedades que se creen las vamos a subir directamente al registro PyME y tendremos control sobre qué sector integran.

¿Cómo se desarrollan las empresas B?

Esperamos que el Congreso apruebe este año la ley de empresas BIC (Sociedades de Beneficio e Interés Colectivo), cuyo proyecto ya está presentado y está en Diputados. Espero que sea breve, no solo porque consideramos que es el futuro de todas las compañías -nos gustaría que todas tuvieran una mirada de triple impacto- sino también porque creemos que hay mucho talento en la Argentina, muy buenos emprendedores que están en ese campo y los queremos aprovechar.
Uno de los temas cruciales es la exportación: ¿las pymes tienen potencial?
Hoy, menos de 10.000 empresas argentinas exportan. De esa cantidad, 8000 probablemente sean pymes. Pero ese número, comparado con las 850.000 pymes que hay, constituye un índice reducido: necesitamos que crezca exponencialmente. Hay que trabajar la preparación para exportar, la calidad, la inserción en cadenas de valor…

Un programa clave es el VUCE (Ventanilla Única de Comercio Exterior). Además están las herramientas de financiamiento que tiene el Banco BICE para pre y post-financiación de exportaciones. Los acuerdos comerciales, la integración inteligente al mundo son importantes, porque hoy el país está fuera del mapa. Si nos comparamos con Chile, tenemos acuerdos comerciales con apenas el 10% del PBI del mundo, mientras que del otro lado de los Andes tienen con casi el 100%. Le doy un ejemplo: hoy, una bodega pyme de Mendoza que quiere exportar vinos a Japón entra al mercado de ese país con un arancel 20% más caro que el de una firma chilena; eso a la pyme argentina la deja casi fuera del mercado. Por eso necesitamos avanzar en estos acuerdos, tanto con el mundo como a nivel Mercosur, es fundamental.

Más allá de los destinos ¿desde la Secretaría determinaron los sectores en donde la Argentina tiene ventajas competitivas?

Todo lo relativo al agro, alimentos, servicios basados en el conocimiento... De hecho, hoy la Argentina exporta más esos servicios que la carne: después de la soja vienen los servicios. Hay mucho talento, muy buenos emprendedores en Argentina, por ejemplo en el área de software. También ha crecido mucho la industria en sectores como producción automotriz y maquinaria agrícola, por ejemplo, y éstos empiezan a exportar. Tenemos mucho potencial pero debemos mejorar la productividad y la competitividad.

¿Existe un registro de las empresas extranjeras que vienen a crear pymes o a instalar filiales en el país?

Estamos empezando algunos programas con Brasil, Australia y España, y terminando de darle forma a un programa para facilitar el landing de emprendedores extranjeros en la Argentina. En el caso particular de Francia, comenzamos a trabajar con el Argentinean French start up. Paula Forteza, que es actualmente la diputada para los franceses radicados fuera de Francia, trabajó en el armado de la ley de emprendedores y en el plan nacional de emprendedores en la Argentina, y está a cargo de esta iniciativa que lanzamos hace poco en la sede del Ministerio. Creemos que puede ser un espacio interesante de intercambio de start ups entre Francia y la Argentina. Macron es un gran supporter de los emprendedores.

Para terminar, una pregunta sobre los ODS: muchas veces se estima que las diversas prioridades que apremian a las pymes les impiden pensar en términos de sustentabilidad. ¿Esto es así?

Cuando se fijaron los ODS, no se tuvo muy en cuenta a las pymes.Tanto los emprendedores como nosotros planteamos el tema en conjunto con la ICSB (International Counsil for Small Business). El año pasado se realizó una conferencia en la ONU, el Congreso mundial de PyMEs, y me invitaron a exponer. De esa conferencia surgieron dos temas: primero, que la Argentina ganó la postulación para ser la sede del Congreso en 2017 -que ya se hizo, en julio-; y segundo, que la ONU declaró el Día mundial de las pymes (que no existía) el 27 de junio, por una iniciativa que presentó nuestro país. Las pymes y los emprendedores no estaban en la agenda de los tratados internacionales ni en los objetivos. Los ODS fueron una parte importante del Congreso. Cada vez hay mayor conciencia sobre el hecho de que la lucha contra la pobreza, que es el objetivo principal de los ODS, solo se conseguirá generando empleo, y que éste es generado por pymes y emprendedores. Además, para muchos de los ODS hace falta innovación, y los principales drivers son emprendedores. Entonces, se vuelve impensable alcanzar el cumplimiento de los ODS sin un rol fundamental de las empresas y las pymes.
Nosotros consideramos que estos temas son fundamentales dentro de nuestros programas que hacen a la productividad y a la capacitación. Queremos llevar la cultura empresaria al siglo XXI y eso necesariamente incluye la sustentabilidad, la formalidad y la
política de género.


En Argentina hay cerca de 856.300 empresas registradas. Alrededor de 605.000 son empleadoras y sobre este grupo se presentan datos. Más del 99% (602.079) tienen menos de 200 ocupados y sólo el 0,6% (3.547) son grandes empresas, con más de 200 ocupados. Las empresas de hasta 200 empleados son las que más trabajadores emplean: concentran el 64% del empleo privado formal. Las empresas argentinas se desempeñan en una gran variedad de actividades, tanto en la industria como en los servicios. Aproximadamente el 30% (188.695) se dedicada al comercio mayorista y minorista y casi el 10% (61.471) se encuentra en la industria manufacturera. Estos dos sectores, junto con las actividades agropecuarias y los servicios personales, concentran alrededor del 60% del total de empresas.

Fuente: http://gpsemp.produccion.gob.ar



La Secretaría de Emprendedores y PyMEs del Ministerio de Producción publicó en abril 2017 la nueva clasificación para determinar qué empresas se encuadran dentro de la categoría pyme La nueva clasificación eleva los límites de facturación anual contemplando las especificidades propias de los distintos sectores.Las empresas que se ubiquen dentro de estos nuevos parámetros, estarán en condiciones de acceder a a los beneficios que brinda la Ley PyME como medidas de alivio en materia administrativa y fiscal, estímulos financieros y acceso a mejores créditos y fomento de inversiones. Las PyMEs deben inscribirse por Internet en el Registro PyME (www.afip.gob.ar/pymes). Para el sector de industria, ahora se considera una micro empresa la que factura hasta $10,5 millones al año, una pequeña es hasta $64 millones; una mediana tramo 1 hasta $520 millones y una mediana tramo dos hasta $760 millones de facturación anual.

Fuente: http://www.produccion.gob.ar/2017/04/03/nuevas-categorias-para-ser-pyme-61115

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