Entrevista: Cambiar mentes y mercados

Entrevista con Francisco Martinez Domene, country manager de Adecco Argentina & Uruguay. Trabaja en Adecco desde los 27 años. Fue director de sucursal en Barcelona, responsable de cuentas en Madrid y director regional de la zona Mediterránea. En 2015 fue destinado a Santiago de Chile como CEO y desde 2017 es CEO para la Argentina y Uruguay.

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Adecco provee a nivel mundial servicios integrales de recursos humanos para empresas. Implantado en la Argentina desde hace más de 30 años, promueve un mercado laboral más inclusivo y competitivo en vistas a los cambios que se vienen. Entrevista con Francisco Martinez Domene, country manager de Adecco Argentina & Uruguay.

Adecco surgió en 1996, producto de la fusión entre la empresa suiza Adia SA y la francesa Ecco; ahora es íntegramente suiza, con base en Zurich. La empresa da trabajo a alrededor de 700.000 trabajadores con contratos temporales y oficinas en más de 60 países. Está radicada en la Argentina desde hace más de 30 años, y en 2018 volvió a formar parte de CCI France Argentine.

Adecco presta un amplio abanico de servicios empresariales. ¿Cuáles son sus principales áreas de competencia?

Se nos conoce por ser una empresa suministradora de personal temporario. Sin embargo, desde hace unos años hemos apostado fuertemente a la diversificación de nuestra oferta. Somos una consultora de recursos humanos con servicios tales como el outsourcing, el training, la capacitación y selección de perfiles básicos, medios y altos ejecutivos (Spring Professional), y el payroll, que es el pago de liquidaciones.

¿Cuáles son los principales pilares de Adecco como proveedor de servicios de recursos humanos?
Somos una compañía global, multinacional con una fortaleza financiera importante. Garantizamos que todos los procesos, sobre todo los que tienen que ver con contratación laboral, se hagan correctamente y dentro de un marco legal. Contamos con personal altamente capacitado y preparado para dar respuesta a los pedidos de nuestros clientes. Además, tenemos una capilaridad muy importante en todos los países en donde operamos. Aquí en la Argentina tenemos más de 50 sucursales repartidas por todo el país.

Existe un importante sector informal del trabajo en la Argentina. ¿Cómo participa Adecco del actual proceso de formalización?

Cualquier economía que quiera ser competitiva a nivel mundial tiene que minimizar el impacto de la informalidad en su mercado. Somos un actor importante en el mercado laboral de muchos países. En la Argentina contratamos y gestionamos alrededor de 9.000 trabajadores por mes. En ese sentido, nos preocupa que suba la incidencia de la informalidad, porque perjudica los intereses del país y también genera una competencia desleal. En cualquier caso, lo más preocupante es que los trabajadores del mercado informal no tienen la protección que deberían recibir. Creo que al promover nuestra actividad, tanto en los medios como en las empresas, participamos a que el proceso de formalización avance.

¿Están cambiando los paradigmas del mundo laboral?

Creo que, en parte, ya estamos viviendo el futuro del trabajo y presenciando ciertos cambios concretos. Por ejemplo, el aumento del trabajo autónomo o el desarrollo de plataformas colaborativas entre free-lancers y empresas. En este marco, Adecco lanzó en Europa la plataforma Yoss ("Your Own Boss") para poner en relación a trabajadores independientes y las grandes empresas. La digitalización también es una realidad: cualquier empresa que quiera hacer un proyecto sostenible en el tiempo tiene que saber que sus relaciones comerciales a futuro, y algunas incluso ahora, tienen que ser en el mundo digital. Otra tendencia importante son las competencias que requieren las nuevas formas de trabajo. Se promueve más el trabajo en equipo, la capacidad deadaptación y la flexibilidad que otras competencias más “duras” que se pedían anteriormente. La formación -tanto la académica como la capacitación continua dentro de la empresa- es otra de las tendencias importantes que tienen que ir cambiando para adaptarse a las nuevas necesidades. Algunas carreras universitarias y formaciones técnicas ya no tienen nada que ver con las necesidades de las empresas y están quedando obsoletas frente a lo que realmente necesita el mercado.

¿Como definiría al mercado laboral argentino con respecto al mundo?

Empiezo por lo más positivo, que es el gran talento que existe en el país. Tengo mucha experiencia a nivel mundial y puedo afirmar que en la Argentina hay mucho talento. Los profesionales de este país tienen una buena formación de base y poseen las competencias que cualquier empresa busca. En el último GTCI, Global Talent Competitivity Index, un estudio mundial de Adecco que presenta todos los años en el WEF de Davos, la Argentina ocupaba el puesto 49 a nivel mundial en lo que es gestión de talento, atracción y retención de talentos; ha avanzado con respecto al estudio anterior, donde ocupaba el puesto 64. La segunda parte de la respuesta tiene que ver con las relaciones laborales, que no siempre están alineadas con las nuevas necesidades de las firmas. Esa es una de las asignaturas pendientes que tiene la actual administración: hacer una reforma laboral que haga al país más atractivo para las inversiones extranjeras y también para las empresas que existen actualmente en el país. Se trata de ayudar a las compañías a ser más competitivas, flexibles y a poder abrirse para competir con las mismas reglas del juego que otros países desarrollados.

¿Hay algo que le haya llamado la atención dentro de las prácticas laborales locales?

Todo lo que tiene que ver con la industria del juicio, que perjudica tanto a las empresas como a los trabajadores y, a la larga, hace que se generen menos oportunidades laborales porque las empresas tienen miedo a contratar personal nuevo. Por suerte, como dije, la Argentina es un país rico en recursos y talentos que solo hace falta gestionar en forma adecuada. He trabajado con multitud de equipos, y el trabajador argentino es uno de los que tiene más alto rendimiento y con el que más cómodo me siento.

Dentro de su accionar, Adecco trabaja con determinados grupos relegados. ¿Usted está convencido que la diversidad en el ámbito laboral es una ventaja?

Somos un actor importante en el mercado del trabajo y, como tal, nos interesa promover iniciativas que generen un mercado más justo e inclusivo. Un ejemplo es nuestra campaña de selección y contratación “talentos sin etiquetas”. Hay ciertos grupos que tradicionalmente son relegados porque se les pone una etiqueta que funciona como una barrera para poder ingresar al mundo laboral. Sin embargo, no son grupos carentes de talento, sino todo lo contrario. Entonces la campaña hace foco en los jóvenes, las personas con discapacidad, las mujeres, los mayores de 45 y los deportistas de alto rendimiento. Nosotros abrimos nuestra compañía a esos colectivos y tenemos más que probado que pueden aportar muchísimo en una empresa. Cada uno tiene múltiples competencias: solo hay que gestionar sus expectativas y sacar lo mejor para el beneficio de la empresa y de la persona. Este año vamos a ampliar el programa al colectivo LGBT (iniciales de las palabras Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales).

¿Estos programas funcionan solo a nivel de recursos internos de Adecco o abarcan también a sus clientes?

El objetivo es ampliarlos a los clientes. Para nosotros ya es algo normal, hace tiempo que los aplicamos internamente. Nuestros procesos de selección son sin etiquetas: buscamos una persona con determinadas competencias, pero nos da lo mismo que sea un joven, un deportista, una persona con discapacidad, una mujer o una persona mayor de 45 años. Buscamos el talento y las competencias. Hacia afuera promovemos acciones y campañas tanto en los medios de comunicación como en el día a día con nuestros clientes.

¿La problemática del género se convirtió en un tema del cual toda la sociedad habla. Cómo lo abordan dentro de la compañía?

El tema del género no lo abordamos en cuanto a las desigualdades mujer/varón -si bien es un tema que tiene que trabajarse-, sino desde el punto de vista de los roles no tradicionales a los cuales no suele acceder la mujer. Por ejemplo, ¿por qué una mujer no puede manejar un camión, ser albañil o plomero? Ciertos roles están visualizados como netamente masculinos, pero no necesariamente tiene que ser así. El famoso “hombres trabajando” hay que derribarlo: son personas trabajando.

Este año queremos abordar en particular el tema del “techo de cristal” para las mujeres, que es más propio del mundo empresarial. Ese es un obstáculo que impide a las mujeres avanzar hasta ocupar los puestos jerárquicos más elevados y cuyo resultado es la baja presencia de mujeres en los cargos más altos de la pirámide ocupacional –tanto a nivel mundial como en nuestro país. Se lo denomina “de cristal” porque es invisible: es una barrera que no cuenta con leyes ni códigos visibles que pongan a las mujeres un límite, sino que éste se observa al analizar el entramado de las carreras laborales de las mujeres. Para prevenir estas limitaciones, desde el ámbito del trabajo debemos generar las condiciones para lograr una real equidad. Esto implica adoptar a la diversidad como estrategia empresarial, facilitar condiciones de flexibilidad para conciliar familia y trabajo, e implementar medidas de igualdad de oportunidades sumadas a acciones afirmativas y de transversalización de género. En este sentido, es indispensable trabajar en pos de impulsar un liderazgo, una cultura, políticas, prácticas y procesos que promuevan la igualdad en toda la empresa.

¿Cómo se perfila el 2018 en cuanto al mercado laboral?

Para que el país siga en la senda del crecimiento se tienen que seguir abordando reformas estructurales. La Argentina tiene que ser más competitiva para generar más oportunidades y crecimiento. Para eso se tienen que modernizar ciertas áreas: solo de esa forma la economía va a moverse. Nuestra previsión para 2018 es más optimista que la del año pasado, pero depende de los cambios que se gestionen a nivel país.

¿Cuáles son los sectores en que más actividad nota?

Actualmente, los sectores de la construcción, la automotriz, la agroalimentación y el de servicios.

Campaña #TalentoSinEtiquetas

Adecco Argentina realizó un estudio sobre la situación actual y las perspectivas laborales de los atletas, en el marco de su campaña #TalentoSinEtiquetas. Los deportistas de alto rendimiento, en ocasiones y debido a su entrega completa al deporte, pueden tener inconvenientes en su preparación profesional, ya que al término de su carrera atlética se puede encontrar con menores posibilidades de conseguir trabajo. Es importante reconocer la gran cantidad de habilidades y valores propios del deporte que son transferibles y tienen gran importancia dentro del ambiente corporativo. A la vez, es necesario trabajar junto con los atletas y propiciar la formación académica durante la carrera deportiva para facilitar la transición al finalizar el desarrollo atlético.

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